25Octubre2014

No quiero ir a estudiar!

Te ha pasado que… en algún momento de tu vida académica, tu motivación de ir a la Universidad o al colegio está por los suelos! veamos que pasa entonces, cualquier parecido es pura coincidencia…

Los psicólogos afirman que para empezar a mitigar un problema, primero hay que reconocer que existe, y que te está afectando, así que veamos si tenés un problema con esto de no ir a estudiar: ¿A cuántos de ustedes se les cruzó por la mente este deseo tan tentador de no ir a estudiar?  (todos levantan la mano),  pregunta 2: ¿Cuántos no solo lo pensaron, sino que convirtieron su tentación en realidad? (mas de la mitad levantan la mano), pregunta 3: ¿lo haces frecuente?

Si llegaste a la pregunta 3 (como yo), amigos… tenemos un problema, y sino igual, lee este post para que comprendas a tus compañeros que faltan mucho o aprendas a identificar algunos de sus motivos, y no te la piques de aplicadito!

Ahora sabiendo que hay un problema, es bueno que analicemos las posibles causas que provocan este mal, así que voy a intentar clasificarlos según mi perspectiva. Cualquier parecido es pura coincidencia.

Los enfermos de muerte

Esta clasificación pertenece a aquellas personas que faltan porque siempre están enfermos, no hay día que falten si no es porque tuvieron un percance de salud, su salud puede compararse a la de una abuela de 90 años, y adolecen de cualquier parte de su cuerpo, todas las epidemias ellos las comienzan o las descubren, y siempre tienen a un médico de cabecera que les de la razón: su mamá o el doctor de aquella clínica que está al otro lado del país, que es chero tuyo, y si tienen cuello, siempre disponen de una constancia de incapacidad. Usualmente pueden ser sensibles al dolor con solo mirarlos, y al peinarse les duele el pelo.

Escena típica del “enfermo de muerte” cuando se presenta al día siguiente:
compañero: Hey que ondas viejo, ¿que te paso? ayer era nuestra defensa de tesis!!!
enfermo: aayy, aaay, aaaay (de dolor)… es que no sabes como he estado viejo, de la nada, me dio tifoidea loco!
compañero: ¿Tifoidea, y eso que ondas?
enfermo: si man, todavía ando un poquito, pero ya me esta pasando el tufo! yo creo que se me paso cuando acaricie al perico, porque la jaula del perico ya ratos que echaba mal olor!
compañero: (y se la creyo) aah bueno, a pues decíle al profe.

Los rebeldes sin causa

Estas personas casi siempre tienen baja calificación en conducta y padecen de resentimientos contra su prójimo, afirman que todos los profesores están en contra de ellos, y que por eso no se sienten motivados a asistir a la clase. Piensan que con faltar a la clase del profesor, “el profe” se sentirá triste y les pondrá buena nota para motivarlos a que vengan a la clase. También tienen compañeros que les caen mal, simplemente porque son feos o lo contrario… y no quieren trabajar porque no quieren irse con el grupo donde están sus odiosos compañeros.

Escena típica del “rebelde sin causa” cuando se presenta al día siguiente:
compañera: Cleopatra! no hubieras faltado ayer, hubo evaluación sorpresa.
rebelde: chis! me vale… yo a las clases de ese viejo (el profesor) no voy.
compañera: ¿y que te hizo vos?
rebelde: bien bayunco, la semana pasada me puso en el grupo de las “chibolas”, gran indirecta la que me lanzo el profe.
compañera: ¿indirecta?
rebelde: Sii!! pero mira, ¿verdad que no estoy tan gorda?

Los Perezóticos

Este es el grupo mas común, y son los que menos motivación tienen.Perezóticos viene de la palabra etimológica griega “webonus” que traducido a nuestro idioma significa: “perezosos”. Normalmente no hay una razón lógica que ampare la desmotivación de ir a clases, simplemente no quieren hacer nada. Solo realizan 2 actividades en su casa: dormir o ver televisión, algunos solo se limitan a la primera.

Escena típica del “perezotico” cuando se presenta al día siguiente:

compañero: Guevardo! ayer entregamos el trabajo, ¿Que te pasó?
perezotico: mmm… nada, es que no la hice igual.
compañero: mira pero era nota del examen, aunque tal ves te da chance.
perezotico: si yo se, mira ¿y no me la querés hacer? te voy a pagar.

El accidentado

Este tiene una relación muy cercana con el enfermo de muerte, sin embargo su padecer no es ninguna enfermedad, sino que sufre de accidentes graves, una nube negra lo persigue y está propenso a que algo le pueda ocurrir en cualquier momento, y cuando le ocurre obvio no puede ir a clases. A veces los accidentes son mentales porque físicamente no tienen ninguna herida o rasguño y se pueden hasta con los ojos cerrados la sala de emergencias del hospital o del seguro social. Al contrario de los perezoticos son altamente activos, pero son de patas pandas y fácilmente pierden equilibrio.

Escena típica del “accidentado” cuando se presenta al día siguiente:

compañero: Ihggg!! y ahora te quebraste la pata buena man?
accidentado: si vos, es que no guarde el tiempo de reposo recomendado con la que me acabo de quebrar.
compañero: si una semana tenias de haberte quebrado la otra ¿y que hiciste?
accidentado: es que mi perro se estaba comiendo mi chancleta y para espantarlo le quise pegar una patada, y se movió el condenadooo! y no le pegue a la pared pues… FAIL!

El despechado/a

Este si me da lastima, mas si les han dado baje con otro/a, aunque si bien es cierto, un despecho no a todos les afecta negativamente, este estado se puede convertir en una razón como para no querer ir a clases y es peligroso, ya que afecta no solo en su desmotivación, si no que transtorna su modo de ser temporalmente. Que no te sorprenda si el despechado se vuelve bipolar, te aruña, o repentinamente se pone a llorar de la nada.

Escena típica del “despechado” cuando se presenta al día siguiente:

compañero: que rojos andas los ojos viejito, puro cadejo te ves.
despechado: (llora de entrada) calláte man, me dejo mi “chimbombita”.
compañero: vaya cosa! es que vos la regaste, yo ya te había advertido que el “pollon” te la andaba taloneando.
despechado: (llora mas…) yo seee!  pero no lo quería aceptar, entendeme.
compañero: ya no llores “chirolón”,  sea hombre y olvídese de esa hembra!

Los especialistas en excusas

Este es el padre de todos los tipos, son especialistas en el tema de las inasistencias por excelencia, la mayoría tiene un doctorado en excusas, e incluyen todos los tipos antes mencionados, como dice el aforismo: quien puede lo más, puede lo menos. Su característica principal, es que son unos grandes mentirosos, aunque no te des cuenta, ya ni el mismo diablo las hace mejor. Son altamente imaginativos y aun se desconoce su limite de imaginación. Pueden impactarte o cautivarte con sus historias muy bien elaboradas y convencerte de que lo que te cuentan les pasó. No se descarta que más de una de sus mil historias sea verídica en el fondo, pero ellos al final han encontrado la manera entrar en tu mente y hacerte creer en su historia, sea falsa o verdadera.

Escena típica del “especialista” cuando se presenta al día siguiente:

especialista: Profesor Girafales, ayer no pude venir y quería ver si me hacia el evaluado.
profesor: ¿y porque no pudo venir Juancito?
especialista: Es que fíjese que, ayer que salí de clases, me vine en la 42-B, y por la parada del hiper-europa, se subieron 3 hombres armados y empezaron a robarles a todos, y a mi me robaron mi mochila con mis libros y todo!
y hoy por la mañana, me llamaron de la PNC que habían encontrado mi mochila y que necesitaban que me presentara para dar testimonio y poner la denuncia respectiva, y me presente en la delegación, me hicieron esperar 4 hrs. para que me entrevistaran, de repente se armó un alboroto dentro de la delegación ,y 10 reos altamente peligrosos habían escapado de la cárcel en ese momento, se dieron disparos y todos nos tiramos al piso y bla bla bla……….
profesor:(con la boca abierta y muy asustado) vaya Juancito, como no tiene sus libros no pudo haber estudiado para su evaluación, así que lo que vamos a hacer es que le vamos a duplicar la nota que tuvo 10 oye?
especialista: (se la creyó!) si profe, gracias por comprenderme.

Reflexión

Hay muchísimos mas tipos por lo que podemos faltar a clases, pero el punto aqui mi amigo es que sea cuál sea tu razón, no caigas en el hábito de faltar a clases, porque a la larga te va a afectar no solo en tu vida académica, sino que en tu trabajo, en tu familia, etc, porque es una responsabilidad que estás queriendo evadir y en tu subconsciente estás aprendiendo a evadir responsabilidades, que como te repito, te va a afectar a la larga.

Así que no seamos insensatos y aprovechemos ahorita que podemos estudiar.

Si te gusto la nota, compartirla en tus redes sociales!

 

Gracias a: Jcarper