Contra el "porno para mamás"

Mario Vargas Llosa criticó el boom editorial hot. El Nobel de Literatura expresó su disgusto frente a la nueva tendencia literaria con ribetes eróticos y pornográficos que encabeza los rankings de ventas de libros.

Para Mario Vargas Llosa, "hacer el amor en nuestros días, en el mundo occidental, está más cerca de la pornografía que del erotismo", una reflexión que, según la agencia Efe, resulta oportuna para explicar el éxito de una nueva tendencia en literatura que está más cerca del porno que del erotismo literario.

Un ejemplo es la trilogía que ya lleva vendidos unos 15 millones de ejemplares, y se llama Cincuenta sombras de Grey, de E. L. James. A esta trilogía se suman obras más o menos parecidas, todas con sexo explícito en sus páginas, que están a punto de publicarse. A esta tendencia se la ha dado en llamar "porno para mamás", un nuevo género, o pseudogénero comercial, que se dirige a un público femenino.

La editorial HarperCollins anunció la novela que va a suceder a Cincuenta sombras de Grey: se llama Indiscreción, del estadounidense Charles Dubow. La infidelidad, la traición, los ardores de la carne, el tedio marital recorren estas páginas que al parecer producen tensión erótica, todo ello en medio de escenarios glamorosos y protagonizados por una pareja heterosexual de las clases altas de la Costa Este de los Estados Unidos. Pero antes de que llegue la que dicen será la novela más hot de la temporada, el mundo editorial –que por la crisis europea y estadounidense ha visto un pornográfico descenso de ventas–, propone una batería de obras "subiditas de tono", como Cada gota de tu gota, editado por editorial Alienta, la primera novela de la española Yolanda Saénz de Tejada. O Las 1001 fantasías eróticas y salvajes de la historia (Parentésis), de la catalana Roser Amills, que revela las fantasías eróticas de personajes célebres, entre ellos escritores, músicos, políticos, artistas, actores y actrices vivos y muertos. Borges, Frida Kahlo, Marilyn Monroe, Juan Ramón Jiménez, Einstein, Edison, Patti Smith, Dalí, Fidel Castro, Mata Hari o decenas más de personajes famosos abren sus secretos más íntimos en este libro, que tiene una premisa: "La imaginación no delinque."

También el italiano Fabio Volo añade sexo con su novela La primera luz de la mañana (Plaza Janés), un éxito en ventas no sólo en su país, donde ha ocupado durante meses el primer puesto de las listas de los más vendidos, sino en todo el mundo.

Para el Nobel Vargas Llosa, nada de esto es bueno para la literatura, ni para la sociedad. Repitió sus lamentos en una entrevista que dio hace unas semanas al periodista Andrés Oppenhaimer, a propósito de su nuevo libro de ensayos, La civilización del espectáculo. Por cierto, La civilización del espectáculo insiste en la idea que la cultura tradicional está en nuestros días a punto de desaparecer, vencida por el pasatismo y la cultura snob, que para Vargas Llosa manifiesta el éxito de este tipo de novelas. Algo que los editores han pensado que puede ser ideal para enganchar clientes y evasivo en tiempos de depresión económica. «