25Octubre2014

El auto más pequeño del mundo

Hablar sobre el coche más pequeño del mundo es más complicado de lo que parece. ¿Qué es lo que define a un coche? ¿A partir de qué punto deja de ser un coche y se convierte en otra cosa? Tenemos el término japonés keijidōsha o "automóvil ligero", el clásico "mini" británico, el "supermini", y el "microcoche".

Un ejemplo de microcoche bastante frresco en nuestras cabezas es el famoso (y sobre todas las cosas clásico) Isetta, que ha tenido múltiples variantes alrededor del globo. La densidad de microcoches fabricados en Italia es muy importante, por lo que no nos sorprende que una empresa italiana esté reclamando el título de "coche más pequeño del mundo" para su vehículo. Su nombre es "Volpe", que si el italiano no me falla significa "Zorro", y mide 2.2 metros de largo, un metro de ancho, y 1.4 metros de alto.

De acuerdo a la página oficial, el Volpe estará disponible en cuatro versiones. La más básica, llamada "Volpe Globo", es completamente eléctrica, con una potencia de 4 kW, baterías de plomo de 48V (las baterías de iones de litio son opcionales), un peso de 488 kilogramos con baterías incluidas, y un tiempo de recarga de seis horas (el tiempo se reduce a 3.5 horas con baterías de litio). Su "velocidad máxima homologada" es de 48 kilómetros por hora, y posee una autonomía que va de los 50 a los 70 kilómetros (siempre hablando de un entorno urbano). Entre sus opcionales se encuentran aire acondicionado, ABS, bolsas de aire, y una película fotovoltaica para obtener energía solar.

Los otros tres modelos híbridos (Goal, Graffio y Guru) extienden su autonomía a no menos de 350 kilómetros, y su velocidad máxima a 105 kilómetros por hora, aunque limitada desde fábrica a unos 80 kilómetros por hora. Si nos guiamos por la información disponible, el modelo eléctrico estará disponible con un precio a partir de los 6,950€, elevándose hasta los 9,950€, y obviamente sin contar los opcionales. El Volpe es tan pequeño que puede incluso pasar por los pasillos de un edificio o caber dentro de un ascensor, aunque con casi media tonelada de peso, no sé qué tan buena idea sería al final. En cuanto al precio... creo que necesitaremos un estímulo un poco más elaborado, pero no por eso hay que descartar arbitrariamente a la idea detrás del Volpe.

Vía: NeoTEO