01Octubre2014

La Justicia insta a Apple y Samsung a "negociar la paz"

Una jueza estadounidense exhortó a los jefes de las dos compañías a negociar una tregua en el mega-juicio que los enfrenta por violación de patentes. Le dijo ambos gigantes tecnológicos que "es hora de la paz".

La jueza de Distrito Federal en San José, California (oeste), Lucy Koh, le pidió a los jefes de Apple y Samsung hablar por teléfono para llegar a un acuerdo legal antes de que el caso sea puesto en manos de los miembros del jurado, probablemente a finales de la próxima semana.

"Veo riesgos aquí para ambas partes, creo que por lo menos vale la pena una oportunidad más", dijo Koh, al tiempo que pidió al jefe de la estadounidense Apple, Tim Cook, y al de la coreana Samsung, Kwon Oh-Hyun, ponerse en contacto para poner fin a la disputa.

"Si lo que ustedes querían era crear conciencia de que tienen la propiedad intelectual de esos dispositivos, el mensaje está claro... En muchos sentidos, el mensaje está claro. Es hora de la paz", insistió la magistrada.

En mayo, dos días de conversaciones de paz, a instancias de la corte, entre Cook y el entonces jefe de Samsung, Choi Gee-Sung, fueron infructuosos, allanando el camino para este mega-juicio iniciado en California el pasado 30 de julio.

Kwon asumió al frente de la empresa de tecnología más grande del mundo en junio después de que su predecesor, Choi Gee-Sung, fuera nombrado jefe de la oficina de estrategia del grupo Samsung, del cual la firma electrónica es el buque insignia.

Apple y Samsung se acusan mutuamente de violar la tecnología patentada de sus teléfonos inteligentes y tabletas, por lo que libran batallas similares ante la justicia de varios países. (Ver notas relacionadas)

"Si ustedes buscaban alguna valoración de la propiedad intelectual, creo que ya la han recibido de los tribunales de todo el mundo", dijo Koh a Apple y Samsung, que acordaron que sus respectivos jefes hablen por teléfono.

Apple acusa a la firma coreana de copiar descaradamente las características de iPads y iPhones para competir con dispositivos equipados con el Android de Google, y reclama por esto más de 2.500 millones de dólares. Samsung niega rotundamente las acusaciones y busca probar que es Apple la que infringió sus patentes.