Comida rápida y vino: ¿quién dijo que es imposible?

La capacidad del vino para unirse a diferentes situaciones lo acerca más a las elecciones del consumidor. Varias bodegas vienen desarrollando experiencias exitosas con cadenas de comidas rápidas; la consigna: que el vino esté presente en más situaciones de consumo y para todos los públicos. Si la hora del almuerzo te encuentra en la ciudad, podés acompañar el sándwich, la empanada o la tarta con un vino.

La comida rápida ha ido ganando terreno en el mundo entero, su presencia a nivel mundial se expande. Nadie puede negar que una suculenta hamburguesa o un jugoso pancho rompe la rutina alimenticia de vez en cuando. Y mucho mejor si podes elegir también un vino. "Poder combinar comidas rápidas con vino me resulta atrapante. Tenemos que encontrar dos ritmos, dos velocidades distintas: una comida rápida con un vino; que es un alimento lento. ¿Cómo maridar estos dos ritmos? Equilibrando con una botella de 375 cc o 187 cc", asegura el sommelier Sergio Santi.

Y como la aventura es posible, una de las primeras empresas que esquivó preconceptos y pateó el tablero fue Familia Zuccardi. La bodega viene apostando a la combinación "comida rápida-vino" en alianza con McDonald´s para generar un menú con vino. Ana Amitrano, Gerente Comercial de la bodega comenta que "hace nueve años llevamos adelante una acción con McDonald's: en Vendimia se presenta un menú especial en todos los locales de Mendoza acompañado por una botella de 187cc de los vinos Santa Julia Varietales. Esta iniciativa ya se ha convertido en un clásico de los meses de febrero y marzo", asegura.

La combinación no sólo es atractiva desde lo gastronómico, también es un hito comercial importante: las bodegas que encaran estas acciones se posicionan masivamente y se relacionan con un público más joven, demostrando que el vino se puede adaptar a menús prácticos y sabrosos. "El balance que hacemos de esta acción es muy positivo, ya que nos permite llevar al vino a una situación de consumo poco habitual, pero que al mismo tiempo tiene lugar en una época tan especial y festiva para todos los mendocinos. Además, durante Vendimia nos visitan muchos turistas de todas partes del mundo que sienten curiosidad por nuestro vino y que no quieren perder oportunidad de disfrutarlo en todas las ocasiones posibles, ya sean estas formales o más descontracturadas", asegura Ana Amitrano.

Para Luis Zambonini, Gerente de McDonald´s en Mendoza, esta unión ha sido gratificante: "La acción que llevamos a cabo hace varias vendimias con Familia Zuccardi ha tenido excelentes resultados. Nos ha permitido llegar a nuevos clientes; a la vez, brindamos una opción a los adultos y, sobre todo, a la gran cantidad de turistas que visitan Mendoza en los meses de febrero y marzo. Todos los años intentamos evolucionar e ir interpretando las variantes del menú que la gente elige. Aún no estamos pensando en extenderlo durante todo el año, en gran parte debido a que este combo vendimial con vino merece una gran campaña publicitaria de soporte y esto sería difícil de sostener durante el resto de los meses. Consideramos que el marco de vendimia es ideal para hacerlo", asegura el empresario.

Siguiendo con esta tendencia, la nueva cadena de comida rápida que recientemente llegó al país, Hollywood Burger, se instaló en San Rafael (Mendoza) y en sus menús también ofrece la posibilidad de degustar vinos mendocinos. Del mismo modo, Burger King y Starbucks incorporan alternativas enófilas en sus propuestas.

Hágalo usted mismo

La reunión con amigos en tu casa puede ser una ocasión para probar que una comida rápida, sencilla y sabrosa, va perfectamente con el vino que te gusta. Las hamburguesas de carne vacuna se llevan muy bien con Cabernet o Syrah, joven y frutado; y si te gustan las de pollo, te proponemos compartir un Chardonnay.

¿Es noche de pancho? Como las salchichas tienen un sabor menos intenso que las carnes, quizás prefieras un vino fácil de beber: "para comidas simples, vinos simples", asegura la sommelier María Laura Ortiz y su colega, Sergio Santi, avanza con la propuesta de un vino rosado.

Para el clásico lomito y también para el argentinísimo choripán (¡mucho mejor si es con chimichurri!) el vino se transforma en un aliado indiscutible. Y si de costumbres argentinas se trata, qué mejor que un Malbec, el cepaje nacional por excelencia.

Cualquiera sea la elección de la comida, cuando no querés complicarte y optás por un menú rico y rápido, el vino sigue siendo una excelente compañía: fiel, natural y tan variado como tus gustos.

UnBuenVino