24Octubre2014

¡Punto final a los mitos que giran en torno al vino!

Desde tiempos remotos giran en todo el mundo diversos mitos referidos a la milenaria bebida. Algunos con el transcurrir de los años se han ido derribando, otros en tanto persisten. Aquí, los puntos finales a las creencias y mitos que merodean la noble bebida.

1. El vino debe decantarse unas horas antes para que "respire".

Casi todos los vinos pueden ser servidos en el momento y directamente de la botella. Los vinos que se benefician de la aireación tienden a provenir de lugares específicos y se hacen en cantidades relativamente pequeñas.

2. Oler el corcho puede decirnos algo sobre la calidad del vino.

El corcho se revisa para saber si está roto, si tiene moho o si hubo alguna filtración grave. La única información que puede proporcionarnos es la marca del fabricante y el año de cosecha.

3. Se necesita una cava para almacenar las botellas.

Falso. Cualquier armario o alacena sirve siempre que esté lejos de la cocina y de altas temperaturas y en lo posible en lugares frescos. Solo hay que asegurarse que permanezca acostado y de ponerlo en posición vertical unas horas antes de abrirlo.

4. Los tintos se sirven a temperatura ambiente.

Gran mito en el siglo XIX, cuando la temperatura ambiente solo llegaba a los 17°C. Hoy, la llamada "temperatura ambiente", sobrepasa esa medida. El calor cambia los aromas y pronuncia el sabor a alcohol, por lo que se recomienda enfriar la botella 15 minutos en la heladera antes de servirla.

5. La fruta utilizada para describir el vino fue utilizada al hacerlo.

Falso. A menos que estés comprando un vino elaborado con una fruta distinta de las uvas, está hecho a partir de la variedad de uva que figura en la etiqueta, y no a base de las frutas que se utilizan para describirlo (por ejemplo, cereza negra, fresa, kiwi). Es comparable a los sabores artificiales, es decir, tienen un sabor similar a lo que se copian, pero no contienen el ingrediente real. Así que cuando veas "toques de frambuesa, cereza y vainilla" en la etiqueta, el productor simplemente describe el sabor del vino en similitud a estos componentes, que no fueron realmente utilizados en la producción del vino. Además, en Argentina la legislación vitivinícola es muy rigurosa e impide cualquier agregado a la bebida que no esté permitido.

6. Se necesita una copa de vino diferente para cada tipo de vino.

De nuevo, este es un mito que fue desacreditado hace mucho tiempo. Necesitas un vaso en forma de tulipán o una copa con los extractores hacia la parte superior para concentrar el aroma en tu nariz, pero nada de esto es indispensable para disfrutar del vino.

7. No pueden envejecer vinos cerrados con un cierre distinto al corcho.

De hecho, los datos muestran que los tapones de rosca, o twist-off como se llaman a veces, son más consistentes en el sellado de vino que el corcho. Un estudio, citado en la revista Wine Spectator de 31 de marzo de 2005 en las páginas 59-60, encontró que los tapones de rosca permiten 0,001 centímetros cúbicos de oxígeno por día en promedio, frente a los tapones que permitían de 0,1 a 0,001 centímetros cúbicos de aire entrar en una botella de vino. De hecho, 7 de las 35 botellas selladas con corcho permitieron 0,1 cc. Eso significa que los twist-off son más coherentes y dejan entrar menos oxígeno con el tiempo, lo que resultaría en más envejecimiento de botellas.

8. Burdeos, Borgoña, Champaña, Jerez y Porto son las variedades de uva.

Ciudades de Francia, España, Italia y Portugal, entre otros, limitan la producción de variedades de uva en su área. Para que una bodega reciba la aprobación legal y la etiqueta de su vino, ha de hacerse en la forma que manda la organización que supervisa la producción allí. Eso significa que "champán" no es una variedad de vino, sino el lugar donde se hace vino espumoso. ¿Quieres hacer un vino no espumoso en la región de Champagne y llamarlo Cabernet Sauvignon escribiéndolo en la etiqueta? No se puede. Lo mismo con el Burdeos, que es una mezcla de diferentes variedades de uvas rojas, Borgoña, que es principalmente a partir de Pinot Noir, y el Porto, que se hace de diferentes variedades de uva roja y blanca.

9. Se puede discernir la calidad del vino mirando las lágrimas que deja en la copa.

Agitar la copa, dejarla reposar y observar que una fina capa transparente se ha pegado en el interior del cristal, y comienza a gotear hacia abajo. Algunas veces conocido como las lágrimas, se trata simplemente de una pequeña cantidad de alcohol y agua que se adhiere a la superficie del vidrio, entonces el alcohol se evapora y el agua gotea de regreso al interior de la copa ¿Por qué? El agua es un componente principal del vino y el alcohol se evapora mucho más rápido, así que cuando se deja la copa, el alcohol se evapora y la tensión superficial del agua aumenta provocando la formación de gotas de agua de las que toma el control la gravedad. Esto no es una medida de la viscosidad o la calidad del vino, así que no te preocupes.

10. Todos los vinos mejoran con la edad.

En realidad, un número muy pequeño de los vinos tienen la estructura adecuada para soportar el envejecimiento. La mayoría de los vinos se hacen con la intención de abrirse dentro de pocos años.

(UnBuenVino)